jueves, 28 de noviembre de 2013

ZARZUELA AL ALCANCE DE LOS NIÑOS




 
Seb.
¡Buenos días, Don Hilarión!

Hil.
¡Buenos días, Don Sebastián!

Seb.
Le veo a usted preocupado. ¿Le pasa algo?’

Hil.
¡Qué observador es usted, Don Hilarión! Vengo con la cabeza agachá; la vista, a los adoquines; la musculatura facial, encogía, y las manos, a la espalda, como Napoléon…¿Y me pregunta que si me pasa algo? ¡¡¡Pues, claro!!!

Seb.
Y debe ser gordo, porque está usted más tenso que la prima.

Hil.
¿Qué prima?

Seb.
La de la guitarra, hombre, la de la guitarra.

Hil.
No se burle, usted, hágame el favor.

Seb.
De acuerdo, de acuerdo. Sólo pretendía relajar el encuentro, suavizar la tensión, distender nuestra charla.

Pero, dígame, amigo mío. ¿Puede saberse qué es eso tan grave que le preocupa?

Hil.
Verá usted, Don Sebastián. Tengo un problema grave, bastante grave.

Esta mañana, a eso del mediodía, minuto más, minuto menos, entró en la botica la Encarna; ya sabe usted,

Seb.
¿La Encarna? Pues ahora mismo no caigo.

Hil.
Sí, hombre, sí. la Encarna. La que vive dos casas por encima de la suya, aunque debía trasladarse a la calle de Alcalá, porque está como para exponerla en Bellas Artes.

viernes, 22 de noviembre de 2013

CALLES PARA UN GENERO LÍRICO



LA ZARZUELA




Nuestro género musical está presente en la toponimia de muchas de nuestras ciudades que tienen calles y plazas con este nombre. No faltan, tampoco, urbanizaciones que lo llevan.

La razón es obvia: el nombre de este género lírico propiamente español nació en un pabellón de caza, en el monte de El Pardo madrileño, donde Felipe IV descansaba después de una jornada cinegética por la zona. El edificio estaba en un lugar lleno de zarzas; de ahí el nombre de “zarzuela”.

Para entretener las noches, cómicos madrileños, se acercaban por allí para ofrecer loo que dieron en llamar “fiestas de zarzuela”, que no eran más que espectáculos variados: comedias, canciones, bailes …. Y allí, y así, nacio la Zarzuela. 

Con el nombre de Avenida de la Zarzuela , encontramos la zarzuela en:
- Madrid capital,
- Rivas-Urbanizaciones, y
- Rivas-Vaciamadrid.

Hay Plaza de la Zarzuela en:
- Torrejón de Ardoz, de Madrid.
- Abaran, de Murcia.
- Alcalá de Guadaira, Dos hermanas y Écija, de Sevilla.
- Toledo capital y Villacañas, de Toledo.

Un Paseo de la Zarzuela tiene
- Villaseca de la Sagra. de Toledo.

Calle de la Zarzuela la encontramos en muchos lugares de nuestra geografía:
- Elda y Orihuela, de Alicante.
- El Ejido, de Almería.
- Almendralejo, de Bajajoz.
- Chiclana de la Frontera, San Fernando, Zahara de los Atunes, de Cádiz.
- Torrelavega, de Cantabria.
- Montilla (con Zarzuela Alta y Zarzuela Baja), y Zagrilla lta, de Córdoba.
- Montilla del Palancar, Sotos y Villaconejos de Trabaque, de Cuenca.
- Algarinejo (como Zarzuela Baja) y Campocamara, de Córdoba.
- Silos de Calañas, de Huelva.
- Santisteban del Puerto, de Jaén.
- Anguciana, de La Rioja.
- Las Palmas de Gran Canaria, de Las Palmas.
- Trobajo del Camino, de León.
- Alcalá de Henares, Fuenlabrada, Fuente el Saz de Jarama, Getafe, Ribajetada y Valdolmos, de Madrid.
- Benamocarra y Vélez-Málaga, de Málaga.
- Navalmanzano, Navas de San Antonio, de Segovia.
- Toledo capital y Villaseca de la Sagra, de Toledo.
- Lituenigo, de Zaragoza.

El nombre de Camino de la Zarzuela, está presente en:
- Madrid capital, Móstoles,Navalcarnero, Valdeolmos y Villaviciosa de Odón, de Madrid.
- Segovia capital.
- Tarazona, de Zaragoza.

Finca la Zarzuela, aparece en
- Villoruela, de Salamanca
- La Puebla de Montalbán, de Toledo.

Un Paraje de la Zarzuela, puede encontrarse en
- Calasparra, de Murcia.

En Torrejón de Ardoz, existe un Polígono de la Zarzuela y en Cobisa (Toledo) una  Urbanización La Zarzuela.

No falta, incluso, el topónimo Arroyo de la Zarzuela, lo hemos encontrado en
Cádiz y Córdoba.

Hay, por último, algún pueblo que lleva el nombre de zarzuela. Nos ocuparemos de ellos en otra entrada.


Solicitamos su colaboración, para corregir posibles errores o
aumentar el número de estas calles zarzueleras. Muchas gracias. 


martes, 19 de noviembre de 2013

ZARZUELAS CON AÑADIDOS


Escenografía del Teatro de la Zarzuela 2013


Hil.
¡Buenos días, amigo mío!

Seb.
¡Buenos días, nos de Dios a todos!

Hil.
A todos, a todos … No sé. A algunos, a lo mejor, tenía que darles un pescozón.

Seb.
¿Y eso? ¿Cómo viene usted tan poco solidario con el género humano?

Hil.
Pues, la verdad, es que he dicho lo dicho, sin mucho convencimiento. Pero ..

Seb.
Pero es que algo le reconcome los intestinos, o sea le raspa las tripas.

Hil.
Pues sí.

Seb.
¿Y puede saberse?

Hil.
Pues que me he enterado de que a una zarzuela cortita le han añadido música que originalmente no tiene.

Seb.
¡Ay, Don Hilarión! ¡Siempre andamos con lo del tamaño! ¿Y de qué obra se trata, si no es un secreto?

Hil.
Pues de la nueva, de Los amores de la Inés.

Seb.
¿La de Falla? ¿La que ha estado más de cien años durmiendo?

Hil.
Sí señor. Esa.

Seb.
Hombre, a lo mejor es que después de un siglo en formol, le convenía un arreglo para presentarla en sociedad.

Hil.
No lo sé, pero a mí estas prácticas me causan inquietud. Porque, dígame usted, ¿tiene sentido que se estén realizando exigentes y exhaustivas revisiones musicológicas y luego, al llevar las obras a la escena, se introduzcan cambios o añadidos? ¿Se está alterando la naturaleza más íntima de las obra? ¿Por qué y para qué se cambian o se añaden músicas o textos? ¿Qué es eso de “adaptar” las obras a nuestro tiempo? ¿Busca alguien convertirse en coautor, con lo que eso significa?

Seb.
Plantea usted más interrogantes que el examen de conducir, pero me temo que no tienen una respuesta definitiva.

A mí, como a usted, en principio estas prácticas no me entusiasman. Hace muchos años, un gran director de orquesta, hablando de esto de las versiones, me dijo: “Si lo pruebas, el original es lo mejor”. Hablaba de música sinfónica, pero creo que viene a ser lo mismo.

Pero quizá haya que dar un margen de confianza. esperar a ver los resultados. A lo mejor esos añadidos no se notan, incluso, puede que queden bien.

Hil.
Hombre, en este caso, además, seguro que la gente ni se entera. Porque, verá usted: la música que se ha añadido es del propio Falla, obras de la misma época más o menos y poco conocidas por la mayoría del público. Además, como la música original de Los amores no la conoce nadie, salvo, claro está, los que la están haciendo ahora, pues no podemos saber si nos dan chicha o limoná. ¿Me entiende usted?.

Seb.
¡Claro que sí! ¡Cómo no le voy a entender!

Hil.
Pero, déjeme que siga y le conteste a esa idea de si queda bien el añadido o no. Mire usted, puede que el espectáculo sea bueno, bien hecho, bien cantado, bien dicho, bien interpretado … Bien, bien, vamos. Pero no es Los amores … En todo caso será Los amores de la Inés … Plus.

Seb.
Hombre, Don Hilarión. En rigor, no le falta a usted razón, pero a mí me parece que no hay que llevar las cosas al extremo. Ni por los que hacen estos arreglos, ni por los que escuchamos.  Demos tiempo al tiempo; vayamos al teatro y juzguemos después.

Hil.
Ya, ya. Quizá tenga usted razón. Pero es que esto … no acaba de convencerme. Pienso en lo que habría dicho –y hecho- don Manuel de Falla en este caso. Él que era muy exigente con sus cosas, no hay más que recordar las peleas que tuvo con un franchute cuando estrenó La vida breve en París porque el susodicho no cumplía, es-tric-ta-men-te, lo firmado.

Seb.
Es verdad. ¿Qué habría hecho? Era exigente… pero .. ¿sabe usted que estrenó su Inés con una orquesta sin oboe, con una viola y un único contrabajo que estaba siempre en el bar de la esquina?.

Hil.
¡Qué fino es usted, Don Sebastián! ¡Cómo se nota que es un comercial! Acaba usted de darme, sibilinamente, la puntilla. Ahora tengo más dudas que antes.

Seb.
No se martirice, querido amigo. Vaya usted al teatro, vea y escuche. Si le gusta, aplauda y si no, márchese a casa, pero no se haga mala sangre.


domingo, 17 de noviembre de 2013

CALLEJERO DE LA ZARZUELA - LA DOLOROSA




 
Zarzuela de costumbres aragonesas en dos actos, escrita por Juan José Lorente, con música de José Serrano. Se estrenó el 23 de mayo de 1930, en el Teatro Apolo, de Valencia.

La Dolorosa es una de nuestras grandes zarzuelas , por la unidad y la intensidad de  todos los fragmentos: el clima uniforme de todo el argumento y la belleza de las melodías. 

Cualquiera de sus números musicales satisface a quien lo escucha, pero hemos destacamos el imponente “Relato de Rafael” (“La roca fría del Calvario”), música impactante, verista para algunos, que se escucha inmediatamente después del preludio. Después, el “Dueto cómico” entre Perico y Nicasia (Ya verás cuando me ponga”), magnífico en sí mismo y sorprendente por el momento en que aparece. Y, continuando con el contraste, la encantadora “Nana” (“Duerme mi tesoro”) que entona Dolores cerrando el primer acto.  En el segundo cuatro fragmentos: el tenso “Dúo de Dolores y Rafael (“Déjame besar tu mano generosa”), la reflexión del prior del convento sobre la situación de Rafael (“Me a mucho que pensar”), el intermedio y el cuadro final (“Dejo tu sombra santa mansión”).

LA DOLOROSA tiene su calle  en Madrid, en la Ciudad de los Ángeles.

Solicitamos su colaboración, para corregirnos si hemos cometido errores y aumentar el número de estas calles zarzueleras si hemos omitido alguna.

sábado, 16 de noviembre de 2013

EL VOTO





Pensamientos de un barbero.



Acaba de salir el Señor Romualdo, el frutero del barrio, que viene a arreglarse el pelo desde que abrí el establecimiento. Es un buen hombre, sencillo, cabal, más bien conservador, aunque desde que le conozco, ha dado algunos pasos adelante en sus ideas, aunque muy tranquilamente y sin prisas.

Cuando se sienta en la silla, charlamos de las más variadas cosas, de lo dura que está la vida en estos tiempos, de los toros, de lo bien que se conservan algunas señoras, y … de cosas que llamamos intrascendentes. En la barbería he conseguido, no sin esfuerzo y aún a costa de algún cliente, imponer una norma: no se habla de política ni de religión. Yo tengo mis ideas y convicciones, ¡faltaría más!, mucha gente las conoce porque no las oculto, pero dentro de la peluquería … cortar y peinar.

El Romualdo me ha sacado el tema de los votos y me ha pedido consejo. Le he dicho lo único que podía decirle, que fuera a votar y que eligiera lo que le pareciera. Y nada más.

El voto es un derecho y un deber, le he recordado. El hombre  ha puesto cara rara porque le parecía que eso de derecho y deber, al mismo tiempo, era una contradicción.

Se lo tratado de explicar sencillamente. Derecho supone posibilidad, facultad para hacer algo o exigir algo, bajo ciertas condiciones. Usted, le he dicho, tiene derecho a elegir el alcalde de su pueblo si es mayor de edad y reside en él, pero no tiene derecho a elegir al del pueblo de al lado. Deber es lo mismo que obligación; hay que hacer algo, de lo contrario se comete una falta.

Ojo, le he insistido, hay que votar, pero puede usted votar lo que quiera, lo que le parezca mejor, o menos malo.

El Romualdo me ha mirado a través del espejo, ha guardado unos segundos de silencio y ha dicho: Sigo sin entenderle: un derecho puedo ejercerlo o no, un deber hay que cumplirlo. Y ha añadido: me parece que esa frase grandilocuente de que el voto es un derecho y un deber, en el fondo, está vacía. Como otras muchas que dicen los políticos para hacernos creer en cosas grandes e importantes que luego no lo son. Frases vanas. ¡Piénselo, Lamparilla!

Me ha pagado y se ha marchado.

Con el dinero en la mano me he dicho, para mis adentros. Yo tengo derecho a cobrar mi trabajo; el Romualdo tiene el deber de pagarme. Está claro, ¡pero las dos cosas al mismo tiempo! …

Lamparilla

(Todo esto es consecuencia de que no sólo de zarzuelerías vive el hombre).

domingo, 10 de noviembre de 2013

PROMOCIONAR LA ZARZUELA












Seb.
Definitivamente, Don Hilarión, creo llegado el momento de plantearse en serio la promoción de la zarzuela.

Hil,
¿Ahora? ¿Con la crisis?

Seb.
Sí señor. Ahora mismo, sin perder más tiempo.

Hil.
Créame, Don Sebastián, admiro su entusiasmo porque tal como están las cosas, no sé si nuestro arte lírico está en condiciones de levantar cabeza.

Seb.
No hablo de levantar la cabeza, sino de ponerse de pie y empezar a andar de nuevo.

Hil,
¿Está usted bien? ¿Nota alguna presión en la nuca?  ¿Ve usted con claridad? Ya sabe que si le hace falta, en la botica …

Seb.
Nada de boticas, ni mejunjes. Mire usted: Esto de la crisis es como un gran pedrusco en el camino contra el que hemos tropezado; no lo hemos visto por ir mirando a otro lado y el batacazo ha sido morrocotudo. Hemos caído de narices, y eso duele.

Hil.
¡Qué me va usted a contar! ¡No olvide que vivo de los dolores!! De los dolores ajenos, se entiende.

CALLEJERO DE LA ZARZUELA - LA DEL MANOJO DE ROSAS





Sainete lírico en dos actos, escrito por Anselmo Cuadrado Carreño y Francisco Ramos de Castro, con música de Pablo Sorozábal. Se estrenó el  13 de noviembre de 1934, en el Teatro Fuencarral, de Madrid.

La del manojo de rosas, nació con la intención de salvar la temporada del Fuencarral, del que entonces era empresario Emilio Sagi-Barba, pero recibió los más grandes aplausos del público, las mejores opiniones de críticos y comentaristas, y se convirtió en el sainete lírico representativo del siglo XX, como La verbena de la Paloma o La revoltosa lo son del XIX.

Tiene mucha música, y entre sus números destacan la romanzas de la protagonista “No corté más que una rosa”, y la de Joaquín, su enamorado: “Madrileña bonita”, en el segundo acto,.
En el terreno de los dúos, La del manojo de rosas, ofrece una buena cosecha: el de Ascensión y Joaquín,  “Hace tiempo que vengo al taller”, al ritmo vibrante de un pasodoble; y el simpático diálogo–enfrentamiento entre los dos pretendientes de Ascensión, Ricardo y Joaquín, “¿Quién es usted?”.  No pueden quedar sin cita el dúo cómico entre Clarita y Capó, “Tienes que ser dócil”,  del primer acto y el impresionante  “Chinochilla de mi charniqué”, en el segundo, en el que el pobre Capó, haciendo un alarde de pundonor para oponerse al sabihondo Espasa, canta en caló. El sainete se cierra, prácticamente, con otro dúo de Ascensión y Joaquín, “¿Está esto muy bajo?.... Qué tiempos aquellos”.

Una curiosidad: Se estrenó en martes y 13.

LA DEL MANOJO DE ROSAS tiene su calle  en Madrid, en la Ciudad de los Ángeles.


Solicitamos su colaboración, para corregirnos si hemos cometido errores y aumentar el número de estas calles zarzueleras si hemos omitido alguna.

viernes, 8 de noviembre de 2013

HOMENAJE A LÓPEZ TORREGROSA



Tomás López Torregrosa (1863-1913)

Romanzas y Dúos. (El primer reserva, Los falsos dioses, La pena negra. El amor que huye, El refajo amarillo, El santo de la Isidra, ¡Armas al hombro!, El recluta, San Juan de Luz, El galleguito, El palacio de cristal, La fiesta de San Antón, El trabuco  y La guardabarrera). Aida Rioja, soprano. José Julián Frontal, barítono. Isabel Dombriz, piano. Sala Manuel de Falla (SGAE), 6-11-2013.

Al cumplirse ese año el primer centenario de la muerte del director y compositor Tomás López Torregrosa (Alicante, 1868–Madrid, 1913), uno de los fundadores de la Sociedad de Autores, la actual entidad de gestión ha organizado un concierto de recuerdo y homenaje a este músico muy popular en su tiempo pero hoy prácticamente desconocido.

Alumno de Chapí en el Conservatorio madrileño y director de la orquesta del Teatro Apolo, escribió más de un centenar de obras líricas, tanto en solitario como en colaboración con otros autores, especialmente con Joaquín Valverde Sanjuán, el popular Quinito, casi todas encuadrables en el género chico. Entre ellas destacaron El santo de la Isidra, El pobre Valbuena, La fiesta de San Antón y El terrible Pérez.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

LOS CELOS: ENFERMEDAD Y REMEDIO


Escena de Los amores de la Inés - T. Zarzuela 2013

Los amores de la Inés (Sainete lírico en un acto, de Emilio Dugi. Música de Manuel de Falla). S. Cordón; P. Gracia; M. Peidró; E. Ferrer; S. Airiño; J. C. Martín. La verbena de la Paloma (Zarzuela[1] en un acto, de Ricardo de la Vega. Música de Tomás Bretón). M. Rey-Yoly; M. Abascal; A. Font; E. Baquerizo; E. Sánchez; D. del Castillo; S. Airiño. Coro del Teatro de la Zarzuela. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dirección de escena: José Carlos Plaza. Director musical: Cristóbal Soler. Teatro de la Zarzuela, 3-11-2013.
 
Aunque las dos obras del primer programa de la temporada 2013-14 del Teatro de la Zarzuela, sean cercanas en el tiempo (La verbena  es de 1894 y Los amores de 1902), y sus autores musicales declararan su admiración recíproca, lo que une a estas dos obras son, curiosamente, los celos, motor fundamental en la historia del teatro cantado o no. Creo, sinceramente, que no hay entre ambos sainetes otro punto de contacto, porque ni en lo literario, ni en lo musical pueden establecerse comparaciones. Incluso en el tratamiento de los celos también difieren: si en la obra de Bretón, son la base de la fuerza dramática, en la de Falla son una herramienta para recuperar el amor.

Los amores de la Inés, única de las cinco zarzuelas escritas por Falla que llegó a estrenarse, es la obra de un joven en formación, que no ha encontrado un estilo definido y que, para sobrevivir, se ve obligado a escribir el único tipo de música que en aquellos años daba rendimientos económicos. Falla gustaba de la zarzuela, especialmente del género chico; siempre declaró su admiración por Chueca, pero no fue capaz de crear una obra que diera juego en ese terreno. Los amores de la Inés es floja, aunque tiene detalles interesantes en el tratamiento de elementos populares, pero, desde luego,  ningún atisbo de lo que será Falla sólo tres años después con La vida breve.

lunes, 4 de noviembre de 2013

UNA ZARZUELA DEL SIGLO XXI


 
Las leyendas de Bécquer. (Zarzuela en un acto, de Lorenzo Moncloa y Carlos Crooke. Música de César Belda). H. Cardeña. L. Moncloa. C. Palomo. A. Castilla. C. Crooke. Director musical: C. Belda.  Colegio Sagrada Familia, de Madrid, 28-10-2013.

He tenido ocasión de ver y escuchar esta nueva zaruela del siglo XXI en una representación ofrecida con evidente intencionalidad didáctica que debo explicar a quienes lean estas líneas. Se pretendía llevar a un numeroso grupo de estudiantes, de entre unos 13 a 17 años, el teatro, el teatro lírico, más concretamente, y el mundo romántico de Bécquer. Todo ello con la esperanza de que algunos, después de esta experiencia, se acerquen al teatro, al teatro musical y al más grande de nuestros poetas románticos. Toda una experiencia, la primera para muchos de ellos.

Me ha parecido que la representación les ha interesado, al menos la han seguido con interés y respeto, aunque la concentración se perdió –como es lógico– cuando en un determinado momento, reconocieron entre los actores a media docena de sus compañeros.

¿Se habrán conseguido los objetivos? El tiempo lo dirá, pero es muy probable que algunos de estos muchachos haya quedado “enganchado” por el teatro, por la música o por la poesía.

domingo, 3 de noviembre de 2013

EL ESPIA



Pensamientos de un barbero.



Me acabo de enterar y no doy crédito. Me lo ha dicho un cliente y me he quedado de piedra. Está visto que la vida está llena de sorpresas.

¡Nos ha espiado! ¡A todos! ¡Un país amigo! ¡Increíble, inaudito, insospechado, inverosímil, insólito, imprevisto, inadmisible, indigno, inexplicable…! ¡Todo lo que empieza por “in”, menos imposible o improbable!

¡Nos ha espiado! ¡Vaya novedad! Cóleras teatrales aparte, aquí, desde que el mundo es mundo, todos espiamos a todos. O a los que podemos. Conocer de antemano lo que piensan o planean hacer otros, es consustancial al ser humano. A veces nos interesa saber cosas de los demás sólo por curiosidad, otras por interés, algunas por necesidad y no pocas por obligación.

CALLEJERO DE LA ZARZUELA - LA CORTE DE FARAÓN





Opereta bíblica en un acto, escrita por Guillermo Perrín y Miguel de Palacios, con música de Vicente Lleó. Se estrenó el 21 de enero de 1908, en el Teatro Eslava, de Madrid.

Se acusa a La corte de faraón de ser subida de tono e irreverente. Por estas razones fue prohibida durante la dictadura franquista y hasta 1976 no estuvo, de nuevo, sobre un escenario español en su versión original. La realidad es que la página creada por Perrín y Palacios, sugiere sin herir, y sólo quien conoce de qué va el asunto, está en condiciones de advertir ese doble sentido que posee. En cualquier caso, "La corte de Faraón", no es ordinaria, ni grosera, ni mucho menos, obscena; sí es picara y con una doble intencionalidad tan innegable como elegante.

Página brillante ofrece momentos como la fanfarria inicial (“¡Victoria! ¡Victoria!”), el lírico canto de Lota, (“De Tebas soy yo, en Tebas nací”), el melodioso saludo que hace Putifar a su futura esposa (“Salve Lota”), el “Terceto” entre Lota, la Reina y José a ritmo de vals (“Para juzgar y sentenciar”) el vibrante garrotín final (“Vi entre sueños tres mujeres”), o el jocoso dúo de José y Lota (“Yo soy el Casto”). No podemos olvidar, claro está el Coro de Viudas (“Salud a la doncella”), de un erotismo poco frecuente en la zarzuela, que, sin embargo, no es fácil advertir a la primera y, sobre todo, los famosísimos cuplés babilónicos (“Ay ba! ­Ay ba! ­Ay ba!”), popularísimos desde el primer día.

LA CORTE DE FARAÓN tiene su calle  en Madrid, en la Ciudad de los Ángeles.

Solicitamos su colaboración, para corregirnos si hemos cometido errores y aumentar el número de estas calles zarzueleras si hemos omitido alguna.

sábado, 2 de noviembre de 2013

EL PARTIDO ZARZUELERO





Seb.
Buenos días, Don Hilarión.

Hil,
Buenos días, Don Sebastián. Le he traído estas píldoras …

Seb.
¿Unas píldoras? ¿Por qué? No tengo dolor alguno, ni molestias; vamos que me encuentro como un muchacho.

Hil.
Ya lo veo. Es sólo por precaución. Por si le da un acelerón a su motor, o sea una taquicardia. O se le juntan el aire y la saliva en el conducto traqueal y entra usted en un episodio espasmódico.

Seb.
¡Don Hilarión! ¿Qué ocurre? ¿Me trae usted algún suceso irreversible y fatal?

Hil,
Nada de eso, todo lo contrario. Le traigo una gran noticia: Ya sé cómo solucionar el futuro de la zarzuela.

Seb.
¿El futuro de la zarzuela? ¡Pero eso es estupendo! Y, dígame, ¿cómo?

Hil.
Ahora viene lo peligroso… ¡Creando un partido político!