viernes, 26 de enero de 2018

Nueva ópera: El pintor.




Ópera en tres actos. Libreto de Albert Boadella. Música de Juan J. Colomer. Estreno: 8 de febrero de 2018, en los Teatros del Canal (Sala Roja), de Madrid.
  
EL PINTOR
3 funciones: 8, 10 y 11 de febrero de 2018.

Intérpretes:
Ángel del Cerro (Pablo Picasso). Josep Miquel Ramón (Mefistófeles)
Belén Roig (Fernande). Toni Comas (Apollinaire y Velázquez)
Cristina Faus (Gertrude Stein). Ivan García (Jefe de tribu)

Iluminación: Bernat Jansa. Vestuario: Mercé Paloma.
Pinturas: Dolors Caminal. Proyecciones: Sergio Gracia.
Coreografía: Blanca Li. Escenografía: Ricardo Sánchez Cuerda.
Dirección de escena: Albert Boadella.
Coro de la Comunidad de Madrid (Dtor.: Félix Redondo).
Orquesta Titular del Teatro Real.
Dirección musical: Manuel Coves.


El pintor es el acercamiento de uno de nuestros más importantes hombres de teatro, el barcelonés Albert Boadella, por medio de una ópera crítica sobre la vida, la obra y el significado para el arte del pintor malagueño Pablo Picasso.

Con las explicaciones y opiniones de Boadella, se puede estar de acuerdo o discrepar, pero nadie le puede negar la claridad y valentía con que las expone. Sobre el protagonista de su ópera sostiene que “nadie le puede negar su trazo genial. Incluso en los centenares y miles de disparates aparece siempre un detalle de su infinita gracia. Desde la infancia parecía un ser nacido solo para pintar. Sin embargo, asistimos a la paradoja del pincel más dotado del siglo XX asestando el golpe letal al arte pictórico. A semejanza de un Atila de las artes, por allí donde pasó el Pintor no volvió a crecer la pintura. La convirtió en “artes plásticas” entregadas a la producción intensiva. Sometidas a las ocurrencias de la apremiante novedad. Cinco, diez, veinte obras diarias, y el mercado financiero se rindió exaltado y eufórico ante él. Ya no era el valor formal y emocional de la obra sino la pura especulación comercial dictando el camino de lo valioso y lo desechable”.

Continúa Boadella Picasso “con su prodigiosa astucia y el apoyo fiel de sus cofrades políticos logró ser ensalzado por los medios como el genio supremo. Fue el hombre anuncio de sus propios éxitos pero la culminación de su gloria llegaría con la apoteosis de lo monstruoso. Un aquelarre de formas descarnadas y desmedidas, regodeándose en un delirio de feísmo”.

Y se pregunta: “¿Existió alguna inspiración divina o diabólica que guio al Pintor hacia un éxito tan duradero?.

Este es el tema de la obra para la que Juan J. Colomer (Alcira, Valencia, 1966), ha escrito una música que, según sus propias palabras, evoluciona estéticamente en paralelo al desarrollo del texto: “comienza
con un lenguaje bastante tradicional, reminiscencia del impresionismo francés y del nacionalismo español, con apuntes musicales secos en clara alusión a la afición taurina que Picasso arrastró durante toda su vida, características que actúan a modo de leitmotiv para ayudar en la narrativa musical. A medida que la pieza va avanzando y el arte de Picasso va pasando por diversos períodos, así también la música va incorporando elementos más modernos y adaptándose a la realidad pictórica, utilizando por ejemplo una deconstrucción rítmica para emular el cubismo, todo ello conservando elementos temáticos característicos que nos permiten ver una evolución estilística en consonancia con el equivalente pictórico, pero siempre tratando de conservar la esencia de los personajes/temas originales”.

Tres años ha invertido Boadella en la redacción del libreto que plantea una desmitificación del personaje, aún manteniendo la idea de su genialidad. J.P.M.

No hay comentarios:

Publicar un comentario