jueves, 26 de febrero de 2015

ISABEL: ESTRENO MUNDIAL.




Isabel. (Cuento lírico en un acto. Texto y música de José Miguel Moreno Sabio con poemas de Federico García Lorca y Federico Muela). C.Nin/L.Moreno/M. Martínez. I.Moriones. X. Mendoza. A. López. Iluminación: Ángel Ogea. Vestuario: Eduardo Ladrón de Guevara. Escolanía Ciudad de Cuenca (Dtor.: Carlos Lozano). Orquesta de la Comunidad de Madrid. Director de escena y escenógrafo: Carlos Lozano. Dirección musical: Manuel Coves. Auditorio de la Universidad Carlos III, de Leganés (Madrid), 25-2-2015.
Escena de la obra (Foto. T.Zarzuela)

Dentro del Programa Pedagógico del Teatro de la Zarzuela, de Madrid y en colaboración con el Aula de las Artes de la Universidad Carlos III, se ha ofrecido el estreno mundial de una zarzuela infantil, lo que, de entrada, evidencia que es posible escribir una obra de este tipo en pleno siglo XXI.


Isabel, del compositor granadino José Miguel Moreno Sabio (Motril, 1956), que también se ha encargado del texto, es una obra destinada al público más joven, aunque los adultos también pueden disfrutar de ella sin problema alguno porque es un trabajo bien hecho. Se trata de un cuento alrededor de la figura de una niña solitaria y triste que, gracias al sueño encuentra niños con los que jugar y dos amigos singulares: la Luna y Neptuno, el dios de los mares. Durante el sueño, Isabel, vivirá una aventura fantástica y, al final, cuando despierte y vuelva a la realidad, su mente escuchará el consejo de sus amigos diciéndole que si se lo propone, los sueños pueden hacerse realidad.

Es una obra delicada con una música ensoñadora en sus primeros y últimos compases, dramática en las escenas que lo requieren y que, además, integra en procedimientos compositivos modernos, la riqueza sencilla de la música y los juegos infantiles. Utiliza una variada paleta orquestal que el compositor emplea para subrayar momentos relevantes de la acción. Fue muy bien planteada por el director, Manuel Coves, que siempre puso la orquesta alsericio de la escena.

Dentro de una escenografía sencilla, con pocos elementos, pero efectiva, fue interpretada con mucha seguridad por los niños de la Escolanía de Cuenca. Hay que destacar la soltura con que los chicos se movieron por el gran escenario, haciendo figuras coreográficas y dando vida a los distintos momentos musicales, cuando este tipo de agrupaciones musicales están acostumbradas a cantar casi siempre formadas frente a su director.

Los dos papeles adultos fueron servidos con eficacia por Txaso Moriones, que se encargó del rol lunar y Xavier Mendoza, del de Neptuno; fueron aplaudidos en sendas canciones muy atractivas e interesantes. El niño Álvaro López, encarnó a un personaje que llamó la atención de la concurrencia: el Niño de la caracola. En cuanto a la intérprete protagonista (creo que fue Claudia Min García, porque las otras dos niñas, Lidia Mateo y María Martínez, lo serían en días siguientes), mostró una seguridad sin fisuras; cantó muy bien y mostró variedad de valores interpretativos en sus intervenciones habladas. Carlos Lozano, creador de la Escolanía de Cuenca, es, sin duda, el artífice de esta excelente interpretación.

Sólo encontramos un “pero” en esta sesión, que entendemos puede ser fácilmente corregido en futuras funciones: la separación entre un par de cuados, con un telón negro, rompe la concentración del auditorio. Quizá con algún tipo de proyección pueda resolverse.

En cualquier caso, Isabel, funciona. Puede  que los niños tengan dificultades para entender el texto de algunos cantables, pero funciona. Lo creo porque es sencilla; lo evidencia el aplauso entusiasmado y espontáneo del auditorio. Más de 700 niños de primaria  batiendo palmas y gritando son la mejor prueba de que el teatro musical interesa a los más pequeños.

Ojalá Isabel no se quede en estas pocas funciones y pueda ser vista en otros escenarios.

No debo dejar en el tintero el excelente comportamiento de los niños durante la representación, que hay que agradecer a sus profesores, pendientes de ellos en todo momento.   Este es el camino. 

Vidal Hernando.

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