miércoles, 18 de abril de 2018

Cocinando valores con la zarzuela.



Masterchez. Espectáculo de Enrique Viana con música de Chueca, M. Torroba, Fernández Caballero, Sorozábal, Valverde y López Torregrosa.
Intérpretes: Gurutze Beitia (Doña Salud). Irene Palazón (La Amistad). Yauci Yanes (El Estudio). David Oller (El Deporte). La Almendra (Alex Parra). El Cacahuete (Luis Maesso). La Nuez (Rafael Delgado).
Equipo técnico y artístico: Dirección de escena, escenografía y vestuario: Enrique Viana. Iluminación. Sergio Torres. Asistente de movimiento escénico: Montse Colomé. Ayudante de dirección de escena: Carlos Roó. Ayudante de escenografía: Pablo Menor. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dirección musical: Carlos Chamorro.
Auditorio Padre Soler, Universidad Carlos III, Leganés (Madrid), 18-04-2018 (Estreno mundial: 16-4-2018).

Por sugerencia de Daniel Bianco, Enrique Viana ha creado un “espectáculo” (¿por qué no llamarlo zarzuela infantil?) destinado a un público de entre 6 y 12 años, con soporte musical zarzuelero y un argumento inspirado por la idea de un famoso concurso de televisión, pero que se aleja de él tanto en el fondo como en la forma.

La historia de Masterchez es la siguiente: Una profesora de Ciencias Inexactas (Doña Salud)  organiza un evento para mostrar a los chicos cómo llevar una vida sana y alegre, apoyándose en la zarzuela a la que es muy aficionada. Siguiendo el modelo de los concursos cuenta con tres jueces: la Amistad, el Estudio, el Deporte, y tres frutos secos, la Almendra, el Cacahuete y la Nuez, que la ayudarán en su propósito. La obra incluye una excursión al campo donde los concursantes tienen que preparar, en pocos minutos, una merienda campestre. No habrá ganadores, ni perdedores, porque la experiencia no es competitiva, sino demostrativa de que más importante que conseguir un triunfo es tener amigos, estudiar, formarse y llevar una vida sana.

Con esta base argumental y ocho fragmentos de zarzuela hábilmente seleccionados, Enrique Viana ha construido un espectáculo divertido, ágil y comprometido con la educación, al que los pequeños espectadores se incorporan con la pasión y la intensidad que les es propia. Casi 4.000 niños disfrutarán de las cinco funciones propuestas,  que pondrán ante ellos valores fundamentales para la convivencia, la amistad, el trabajo y las ventajas de una alimentación sana. Todo al ritmo de una música pegadiza, de impacto directo, a la que Viana ha adecuado letras acordes con el espíritu y el ambiente.
 
Habanera del Melón (escena final)
La interpretación ha sido brillantísima, con una protagonista indiscutible: Gurutze Beitia, poseedora de recursos sobrados para mantener la atención del siempre difícil público infantil. Los cantantes: Irene Palazón, Yauci Yanes y David Oller, no tienen problema alguno con sus intervenciones, en parte porque no exigen grandes recursos técnicos. Muy convincentes están, también, los tres actores que dan vida a los frutos secos; Alex Parra, Luis Maesso y Rafael Delgado. La orquesta, toda una orquesta (lo que es un lujo para un espectáculo destinado a niños), a las órdenes de  Carlos Chamorro, sonó vibrante y luminosa.

El vestuario es colorista y llamativo. El movimiento actoral constante y dinámico; la acción no ofrece un momento de descanso con lo que la atención de los pequeños espectadores no decae, ni se desconectan.

Parece que el Teatro de la Zarzuela está valorando la posibilidad de repetir esta función en la temporada siguiente. Me parece una idea magnífica, porque el espectáculo, además de muy divertido, les entrega una serie de valores básicos para su desarrollo. ¡Qué cosas! En estos tiempos que nos toca sufrir, viene la zarzuela y enseña a los niños lo que es la amistad, el estudio, el deporte y una buena alimentación. Para que tanto ignorante suelto como anda por ahí, siga despreciando un género musical con más de 350 años de historia.

Vidal Hernando.

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