lunes, 30 de marzo de 2015

FRANCISCO ALONSO. BIOGRAFÍA DEFINITIVA..



Celsa Alonso González. Francisco Alonso. Otra cara de la modernidad. ICCMU. Col. Música Hispana. Textos. Biografías. nº 22. Madrid, 2014.


Francisco Alonso López (Granada, 1887 – Madrid, 1948),  fue uno de los compositores españoles de música para el teatro más importantes del siglo pasado, a pesar de que su periodo productivo no llega a las cuadro décadas. De su pluma salieron obras de los más variados géneros: zarzuelas grandes, revistas, comedias musicales, operetas, páginas de pequeño formato, incluso algunas, no muchas, obras instrumentales. Todo el mundo conoce títulos como La calesera, La parranda, Curro el de Lora, La linda tapada, Las cariñosas, Las corsarias, Las Leandras, Luna de miel en El Cairo (repuesta recientemente en el Teatro de la Zarzuela) y tantas otras cuyos fragmentos han llenado de música nuestras calles y plazas desde que nacieron. ¿Quién no conoce “El Pichi”, “la Banderita” o “Maitechui mía”?

Ahora, sesenta y seis años después de su muerte, la musicóloga y profesora de la Universidad de Oviedo Celsa Alonso González ha dado cima a una biografía del compositor que hay que considera  exhaustiva y definitiva. Celsa Alonso, a pesar de apellido, no tiene ningún parentesco con el músico granadino, pero a partir de este libro, se ha convertido en la persona con mayor conocimiento de la vida y obra del Maestro.


A lo largo de más de 600 páginas (sin contar los anexos), la autora  estudia la personalidad creativa del autor resaltando la importancia que tuvo en el entorno histórico, y aún social, de su tiempo. El subtítulo que ha elegido para el libro: “Otra cara de la modernidad”, es significativo, pues Alonso fue, en su opinión, un modelo expresivo de “lo moderno” aunque no siguiera las pautas de otros autores contemporáneos.

El libro, interesantísimo, abarrotado de datos e informaciones, se organiza en dieciocho capítulos, (más un anexo con el catálogo completo y los correspondiente índices) que tratan de la vida del músico en su Granada natal, sus primeros contactos con la música no sólo como autor de zarzuelas de pequeño formato, sino como organizador de todo tipo de actividades relacionadas con la música, dando muestra, siempre, de su capacidad de trabajo y de su eficacia. Se estudia, como no podía ser menos, su llegada a Madrid, ciudad que le acoge y que aplaudirá sus más grandes creaciones. La influencia en su obra de los años veinte, y su trabajo en épocas complejas y difíciles de la vida española.
nuevo otra dictadura).

Además de prestar atención a las grandes creaciones de manera absoluta, número por número, escena por escena (por citar un solo ejemplo, el estudio de Curro el de Lora ocupa once densas páginas), de toda la producción del maestro, conservada entre el Centro de Documentación Musical de Andalucía y la SGAE, gracias al interés y desvelo de sus herederos.

Capítulos señalados escribe la autora sobre el cine y la Sociedad de Autores. En el séptimo arte, Alonso no sólo fue uno de los precursores españoles en la composición de lo que hoy llamamos “bandas sonoras”, también se involucró en actividades incluso empresariales porque supo ver en este arte un camino nuevo para exponer sus concepciones musicales. Algo parecido hiuzo con el mundo del disco.

En la Sociedad de Autores, de la que fue nombrado Presidente en 1947, Francisco Alonso realizó una importantísima labor durante muchos años, labor muchas veces callada y casi anónima, pero importantísima para el devenir cotidiano de la Sociedad.

Aunque el volumen nos parece más analítico que meramente biográfico, pone de manifiesto la personalidad del autor de La calesera, personalidad que resume la contraportada del volumen: “Su ambivalencia es muy atractiva. El maestro fue un baluarte de la zarzuela clásica, rural e historicista y, al mismo tiempo, paradigma de una modernidad pragmática: sentido de lo comercial, negociación con el erotismo, innovaciones escenográficas, sensibilidad hacia el jaz e inteligente comprensión de nuevas prácticas culturales (radio, cine, industria del disco, derechos de autor). No menos importante fue su visión de España como mosaico de regiones, unida a una innata empatía con el público, que convirtió su música en acervo popular”.

Sabemos que Celsa Alonso ha trabajado varios años para elaborar este gran libro. Aunque ha tenido momentos de desfallecimiento (ella misma lo hay confesado) la aventura ha tenido final feliz y ha merecido la pena. Debemos dejar constancia de nuestro agradecimiento porque un libro como este viene a demostrar que la “zarzuela”, entendida de manera global, ha sido en nuestra historia mucho más importante de lo que parece o lo que se nos quiere hacer creer.. Y sus autores, literarios y musicales, personas que merecen nuestro respeto y aplauso. Y el recuerdo.


José Prieto Marugán

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