jueves, 23 de julio de 2015

SUSPENSO A LA INDUSTRIA DEL DISCO.

Sólo dos. Uno de cada




Seb.
Pero, bueno, Don Hilarión, ¿se puede saber qué le pasa? Está usted de un rojo cardenalicio que asusta.

Hil.
¡No me fastidie, Don Sebastián! Dígame, si quiere, que estoy rojo como un tomate, como una sandía, o como una amapola, pero … ¡como un cardenal!...

Seb.
Perdóneme, Don Hilarión. Ya sé que es usted poco amigo de la Iglesia, pero fue la imagen que me vino a las mientes al verle desde lejos. Pero bueno, ¿qué le ocurre? Debe ser algo gordo, porque a la par que encarnado o bermellón, se le notan como inflamadas las carótidas.

Hil.
Es que estoy que muerdo, rojo de ira, más indignado que los del 15-M, más cabreado que una mona, si me permite la expresión un tanto vulgar, lo sé, pero aclaratoria, gráfica … como un dibujo.

Seb.
Bueno, bueno. Procure tranquilizarse, no vaya a ser que le dé algún síncope o le explote alguna conducción sanguínea, y … En fin,  relájese, respire hondo, dele  un buen trago a la zarzaparrilla y dígame por qué y contra quién está usted tan enfadado. ¿No le paga la Seguridad Social los dineros de las medicinas que en su nombre entrega? ¿Quizá los laboratorios ya no le hacen regalos para que venda sus productos y no otros? ¿Va a tener que dejar de enajenar las mercaderías no medicinales? ¿Ha discutido usted con su señora esposa?


Hil.
Nada de eso; no siga usted por ahí, porque no llegará a ninguna parte. Se lo diré: Estoy enfadadísimo con la industria discográfica y videográfica.

Seb.
¿Cómo dice?

Hil.
Lo que oye.

Seb.
Me deja usted de una pieza …

Hil.
Le creo.

Seb.
Sin habla…

Hil.
Lo comprendo.

Seb.
Sin sangre en las venas…

Hil.
Yo, por el contrario…

Seb.
¿Ha dicho usted la industria discográfica y videográfica? ¿Las dos?

Hil.
Exactamente.

Seb.
Y, ¿qué tienen que ver los cedés y deuvedés con la botica?

Hil.
¡Ay, amigo mío! Le encuentro a usted un poquito espeso, casi conmocionado. Con la botica nada … ¡con la zarzuela, Don Sebastián, con la zarzuela!

Seb.
¡Ah, bueno! ¿Y qué para con nuestro género lírico?

Hil.
Se lo explico. Usted sabe que soy muy amigo de El Estadístico.

Seb.
Lo sé, de Don Telesforo, el que se pasa la vida preguntando a la gente a quién va a votar y luego dice que si salen los populares, gana la derecha y si los socialistas la izquierda, aunque lo que no dice nunca es que, sea como sea, los que perdemos somos nosotros.

Hil.
Sí señor; ése, ése.

Pues Don Telesforo me ha dicho que la industria discográfica y la videográfica, las dos, tienen abandonada a la zarzuela. Y, claro, comprenderá usted …

Seb.
Y, ¿cómo ha llegado El Estadístico a esa conclusión tan dramática y catastrófica?

Hil.
Muy sencillo: contando. Don Telesforo, que es muy melómano y zarzuelero, ha tomado tres revistas españolas dedicadas a la música (Melómano, Ritmo y Scherzo), ha contado la cantidad de discos y deuvedés que en ellas se han comentado en el último año (desde Junio 2014 a Julio/Agosto 2015). En total 1.016 cedés y 186 deuvedes/blue-ray. No parece mala cosecha.

Seb.
¿Y? …

Hil.
Y … de zarzuela … Sólo dos producciones. Una y dos.

Seb.
Dos.

Hil.
Dos.

Seb.
Eso es casi menos que el débito conyugal.

Hil.
¡Que le voy a contar!

Seb.
Es mejor que no lo haga. Si acaso, que cuente su amigo el estadístico.

Hil.
Don Telesforo ha hecho una prospección global, considerando cada producción como única, sin tener en cuenta si es de un disco, o comprende una caja de ciento. Y sin ponderar, es decir, sin considerar si se trata de producciones nuevas, de reediciones, reelaboraciones o refritos.

Y lo que le digo: Dos.

Seb.
¿Y las causas?

Hil.
No lo sé. Mi amigo Don Telesforo dice que eso es cosa de los sociólogos, que lo suyo son los datos, los datos fríos y nada mas.

Seb.
Sí, sí, fríos, fríos, … pero a usted bien que le han calentado…

Hil.
Hombre, como que es impresentable, indecente, indignante, indecoroso, insoportable…

Seb.
Será cosa de la crisis. Como no hay dinero …

Hil.
No lo creo. Mire usted. En este año, como en anteriores, se han publicado en España muchos discos de los que no se venderán ni media docena. Yo los llamo discos “I+D”.

Seb.
¿Investigación y Desarrollo?

Hil.
¡Quiá, hombre, quiá! Ilustres Desconocidos. De compositores de los que nadie sabe nada, de músicos que no aparecen ni en las mejores enciclopedias. Discos, y deuvedés de óperas que a nadie interesan… En fin, no es por despreciar a nadie ni a la madre de nadie, pero … hay cada disco por ahí…

Seb.
¿Y la zarzuela?

Hil.
Nada. Ni novedades, ni obras exhumadas de archivos, ni rescatadas de bibliotecas, ni recuperadas tras exhaustivos análisis musicológicos, ni rarezas, ni repertorio … ni siquiera las tradicionales reediciones de aquellos discos de Don Ataúlfo Argenta, que salen cada dos o tres años.

Seb.
A lo peor es que no hay público, compradores, mercado, como se dice ahora.

Hil.
No lo creo, Don Sebastián, no lo creo. Ya sé que los aficionados a la zarzuela somos cada vez menos. La inexorable Ley de la Vida va reduciéndonos cada día … Pero no creo que sea eso, más bien me parece que lo que no hay son subvenciones.

Seb.
¿Se refiere usted a dinero público?

Hil.
Sí señor. A esa entelequia casi metafísica que es de todos y no es de nadie.  Puede que me equivoque pero tengo para mí que el carro de nuestra industria cultural no se mueve si no se engrasan sus ejes con subvenciones, ayudas, premios, concursos, proyectos… Ya lo dice el refranero español: Si quieres que el ciego cante,… la paga por delante.

Seb.
¡Pero eso es grave, Don Hilarión! ¡A dónde vamos por ese camino!

Hil.
Lo ignoro: quizá al ostracismo, al éxodo, al exilio, al destierro zarzuelero.

Seb.
Tranquilícese. Otro trago de zarzaparrilla y dígame, ¿Cuáles han sido esos dos discos de la honrilla?

Hil.
Es verdad. Con la indignación se me había olvidado decírselo. Anote: Una nueva grabación de La vida breve, protagonizada por Mariola Cantarero, José Ferrero, Marina Pardo, Ángel Ódena y José Antonio López, con la Orquesta y Coro Nacionales de España, dirigidos por Josep Pons, para la editora alemana Deutsche Grammophon, comentado en Melómano (Nov. 14) y Ritmo (Feb. 15).

Y un disco de la soprano Pilar Jurado con romanzas de Jugar con fuego, El niño judío, El juramento, El diablo en el poder, Mirentxu, Doña Francisquita, El estreno de un artista, Los diamantes de la corona, El barbero de Sevilla, La marsellesa y un desconocido fragmento de Giovanna di Castiglia, ópera de Antonio José Cappa, que se comentó en Melómano (Ene. 15) y Scherzo (Mar. 15).

Seb.
Ahora mismo voy a comprarlos para regalárselos a usted y que disfrute con su escucha.

Hil.
Se lo agradezco, Don Sebastián, pero no se moleste. Ya los he adquirido.

Seb.
¡Ah, ha sido usted!


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