lunes, 9 de noviembre de 2015

RELEVO EN LA DIRECCIÓN DE LA ZARZUELA.




Seb.
Buenos días, Don Hilarión.

Hil.
Buen día, Don Sebastián.

Seb.
Se ha enterado usted, supongo.

Hil.
Enterarme, ¿de qué?

Seb.
¡De qué va a ser! ¡Del cambio de director en el Teatro de la Zarzuela!

Hil.
Pues claro que me he enterado. ¡Si lo ha dicho la tele y ha salido en todos los periódicos!.
Se trata de Daniel Bianco, escenógrafo y director técnico argentino (nacido en Buenos Aires en 1958), que reside en Madrid desde 1983.  Es un hombre de teatro tanto en su faceta como escenógrafo como en labores de dirección y producción. Ha trabajado para el María Guerrero, el Teatre Lliure de Barcelona, la Compañía Nacional de Teatro Clásico, el Real y, desde 2008 es director adjunto del Teatro Arriaga, de Bilbao, y sus producciones.
Sus producciones, ballet, ópera y zarzuela, se han visto en España y fuera de ella y se concretan en títulos como Don Giovanni, Cyrano de Bergerac, Medea, The sound of Music, Carmen, I Puritani, Linda de Chamounix,  La Nozze di Figaro, Il viaggio a Reims, Il mondo della Luna, Lady be Good, Madama Butterfly … En la zarzuela ha firmado títulos como La corte de Faraón, Don Gil de Alcala, El barberillo de Lavapiés…
Un buen currículo, vamos.

Seb.
¡Ah! Cómo no lo ha comentado usted!

Hil.
¡Y de qué se extraña! Yo soy boticario, no critico musical, ni periodista, ni gacetillero.


Seb.
Ya, pero como aficionado a la zarzuela ….

Hil.
Además, llevo un par de semanas o tres dedicado a temas personales, y no he tenido tiempo de ocuparme de otras cosas. Pero bueno, qué quiere que le diga.

Seb.
¡Hombre, la cosa es fácil! ¿Qué le parece el cambio?

Hil.
De momento … lo que he podido ver es un proyecto, generalidades, ideas … Algunas ya probadas, otras nuevas … Sobre el papel … Ya veremos.

Seb.
¡Uy, uy, uy, Don Hilarión! ¡Qué me parece que no tiene usted mucha confianza!

Hil.
Mire, Don Sebastián, no sea usted picajoso. No se trata de confianza o desconfianza, los proyectos son eso, proyectos; y ya sabe usted: “Del dicho al hecho…”.

Seb.
Le comprendo, claro. Pero …

Hil.
Escuche usted, tranquilamente, los diez puntos básicos del programa propuesto:

1 – Programar, recuperar, conservar y difundir el repertorio lírico español,  basándose en la investigación y búsqueda de obras de valor musical.
2 - Difundir la zarzuela promoviendo coproducciones y alquileres de producciones propias del Teatro, dentro y fuera de España

Seb.
Nada que objetar, son planeamientos que ya se han puesto en marcha en etapas anteriores del Teatro.

Hil.
Sigamos:
3 – Reforzar el objetivo del departamento de actividades pedagógicas para preparar a los públicos del futuro, ampliándolo a través del programa ZARZA: “zarzuela por y para jóvenes”, con funciones matinales y de tarde en el Teatro en colaboración con los centros educativos de primaria y secundaria.
4 – Insistir en la búsqueda del mayor nivel musical y de interpretación y exhibición escénica con el fin de ofrecer espectáculos de calidad.

Seb.
Bueno, lo de la búsqueda del mayor nivel musical es de Perogrullo, y espectáculos de calidad los tenemos desde hace tiempo, pero lo de las actividades pedagógicas … eso tiene mucha tela.

Hil.
¡Ya lo creo que la tiene! ¡Y tela marinera!  Está muy bien lo de abrir el teatro a chavales de primeria y secundaria (por cierto, ¿y los universitarios?), pero es algo muy difícil. Requiere tener las ideas muy claras y recursos importantes. No basta con ofrecer representaciones de manera testimonial. Y un detalle fundamental. Todo el mundo habla de niños y jóvenes … pero, ¿qué me dice usted de los profesores? Si los maestros no se entusiasman … no hay nada que hacer.

Pero sigamos con el “decálogo”:
5 - Incrementar y diversificar los públicos a través de una oferta estudiada: manteniendo en sus propuestas artísticas un lenguaje actual, y estableciendo vínculos con los artistas emergentes de la escena internacional, para alcanzar con ello el mayor impacto popular y la máxima contemporaneidad.
6 - Optimizar el uso de espacios y equipamientos:, mediante proyectos como las “Visitas teatralizadas” o “Las notas del ambigú”, recitales para voz, piano y recitador, con música del mismo periodo que aquella de los espectáculos programados en el escenario.

Seb.
Me parece que las visitas teatralizadas funcionaron muy bien aunque no sé si de ellas salieron nuevos aficionados a la zarzuela, o el personal se limitó a ver un teatro por dentro y luego … si te he visto…

Pero lo de incrementar y diversificar los públicos, … y lo de la contemporaneidad … habrá que ver en qué se convierte.
 
Hil.
Eso mismo pienso yo. Esto de los proyectos es como las hipotecas, te ofrecen cosas atractivas, pero … hay que leer le letra pequeña.

Ahí van los dos siguiente “mandamientos”:
7 - Garantizar la distribución óptima de los recursos humanos para asegurar la viabilidad del Teatro.
8 - Fomentar la participación de profesionales españoles de las artes escénicas. Poner en marcha un “Concurso de jóvenes talentos” y un “Concurso para una obra de encargo”.
¿Qué le parecen?

Seb.
Lo de la participación española muy bien, aunque sólo sea porque los extranjeros no van a interesarse por un género lírico que nosotros mismos despreciamos. El concurso de talentos, … necesita recursos económicos, como bien saben quienes hasta ahora los organizaban y que los suspendieron por la cosa de la crisis, pero no es mala idea. Ahora bien lo de un concurso para una obra de encargo … es una idea novedosa. Hasta ahora, me parece a mí, los encargos se encargaban, y permítame usted la redundancia cacofónica de las palabras, pero la idea del concurso … En fin, veremos.

Sobre el punto siete, mucho me temo que habrá dolores de cabeza.

Hil.
Pues que venga a mi botica que estoy bien surtido de ácido acetilsalicílico. 
Bien. Ahí van las dos últimas líneas maestras del nuevo proyecto.
9 - Desarrollar un plan de patrocinio explotando las posibilidades que ofrece el nuevo marco legal del mecenazgo en las artes.
10 - Elaborar nuevas estrategias de marketing y comunicación: crear un sello potente y definido del Teatro que sea reconocido a nivel mundial, que debe incorporar al mismo tiempo el atractivo de su programación, su marca de calidad y su talante innovador

Seb.
Hombre, lo de buscar dineros y hacer publicidad … ¡Que Dios reparta suerte!

La verdad es que es un proyecto cargado de buenas intenciones, con ideas muy generales.

Hil.
Claro que sí. En este momento es lo que procede. Por eso no ha visto usted en mí entusiasmo desbordado, ni ácida crítica. Ni siquiera quiero plantear dudas razonables ... Iremos dando tiempo al tiempo … Ya veremos cómo se va poniendo en marcha.

Seb.
Pero … Veo en la expresión facial de su cara una sombra de sospecha, de duda… Una inquietud, un desasosiego … Hable, amigo mío. No se trague usted las preocupaciones que luego le dan gases. ¿No echa usted de menos algo? ¿Le parece viable el proyecto o es música celestial?

Hil.
Nada puedo decir porque sería especular. Todo depende, en gran parte del presupuesto. Si se mantiene en los niveles actuales… Pero ya que me insiste, le diré algo que no he encontrado entre los 10 “mandamientos”.

Seb.
Hable, hable.

Hil.
No se dice nada de grabar y editar las funciones en disco o DVD. Y hoy por hoy, estas herramientas son fundamentales para la difusión y conservación del patrimonio lírico.


No hay comentarios:

Publicar un comentario