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sábado, 24 de diciembre de 2016

Las zarzuelas de Benavente.




Jacinto Benavente Martínez (Madrid, 1866 – 1954) excelente dramaturgo y Premio Nobel de Literatura, en 1922, dedicó algunas obras al teatro cantado; obras que hoy no son conocidas ni representadas, ni siquiera a título de curiosidad o aprovechando los aniversarios como el que se ha cumplido en este 2016 que ya está acabando: el sesquicentenario de su nacimiento.

Con este motivo el Centro de Documentación y Archivo, de la SGAE, montó una interesante Exposición en Galapagar (Madrid) de la que nos hemos hecho eco en este mismo blog.


No vamos a incluir la biografía del escritor; la red ofrece varias e información suficiente sobre él y sus obras más importantes. Lo que sí ofrecemos a nuestros seguidores es un breve resumen de las obras líricas que don Jacinto estrenó a lo largo de su dilatada vida profesional, desde 1898 a 1945, demostración de que su interés por el teatro cantado no era flor de un día o de una etapa de su vida.


Teatro feminista.
Apropósito lírico en un acto. Música: Pablo Barbero. Estreno: 28 de diciembre de 1898, Teatro de la Comedia, de Madrid.

Es una de sus primeras obras y desarrolla la historia de unas señoritas que forman una compañía teatral (denominada “Teatro Feminista”) exclusivamente femenina, para interpretar repertorio seleccionado y destinado a mujeres; la presencia de varones está prohibida en ensayos y representaciones. Todos los papeles, incluidos los de dos “hombres”, fueron interpretados por damas, entre las que destacaron Carmen Cobeña y Josefina Blanco
La obra es un simple y humorístico pasatiempo en el que se incluye alguna crítica hacia esas mujeres que son  las mayores enemigas del feminismo, pues se comportan de la misma manera que los hombres a los que critican.


Viaje de instrucción.
Zarzuela en un acto y cuatro cuadros, en prosa. Música de Amadeo Vives. Estreno: 6 de abril de 1900, en el Teatro Eslava, de Madrid.
 
Argumento. El Príncipe Fred de Alfania ha llegado a los 18 años en estado de absoluta inocencia en lo que se refiere al trato con las mujeres. Su padre le envía al extranjero, acompañado del duque Usbaldo, a un viaje de aprendizaje cuya primera etapa será en un  hotel de la Costa Azul en el que se verá rodeado de varias mujeres. Entre ellas están la española Pepita, reina del fandango, que, al ver que el muchacho no le hace el menor caso, se propone conquistarle como sea. También está loca por él, Ofelia, hija del multimillonario Samnuel Tarvey. Las dos se disputan la presa y terminan enfrentándose violentamente.

Es una sátira contra la vida elegante escrita con un diálogo ingenioso y delicado que, no obstante, en algún momento “levantó ronchas”. La mayor parte de los críticos no consideró la zarzuela digna de un literato eminente, pero Deleito y Piñuela destacó la “viveza del diálogo” y el retrato de personajes “de carne y hueso, tomados del natural, aunque tomados por su lado cómico”, y quizá deliberadamente exagerado, añadimos nosotros. La zarzuela obra está inspirada en la obra teatral La educación de un príncipe, del dramaturgo parisino Maurice Donnay (1859-1945).

La sobresalienta.
Sainete lírico en un acto y tres cuadros. Música: Ruperto Chapí. Estreno: 23 de diciembre de 1905 en el Teatro Español, de Madrid.

Ambientado en el Madrid de José I, a quien se alude en el libro, sigue la línea tradicional de las producciones de Ramón de la Cruz.


Argumento. María Pepa, alias la Remedios, sobresalienta del Teatro del Príncipe, impuntual y caprichosa, se niega a ensayar la obra que se prepara. Don Floro, autor y director del coliseo, se enfada y la acusa de tirana. María Pepa pretende escarmentar y burlarse de los maridos de dos majas, Dolores y Micaela, que son unos fanfarrones, siempre en juergas y francachelas. Para ello consigue la intervención de Don Floro a cambio de representar su tragedia y los dos salen en busca de los maridos.
María Pepa y Cintia, su criada, engatusan a los dos hombres, los toreros el Moreno y el Rubio, y se citan con ellos en un lugar discreto al que los llevan con los ojos tapados.
Tras una opípara cena, María Pepa y Cintia dicen escuchar las voces de sus maridos y los toreros corren a esconderse. Entran Dolores, Micaela y Don Floro, que avisa a los escondidos de que ya ha pasado el peligro. Estos, al verse en su propia casa y ante sus mujeres, nada entienden, pero no pueden ocultar su terror ante lo que les ha sucedido.

En el reparto figuró la actriz María Guerrero, aunque no cantó pese a tener una buena formación musical, pues tocaba el piano y el arpa.

Todos somos uno.
Sainete lírico en un acto y en prosa. Música: Vicente Lleó. Estreno: 21 de septiembre de 1907, en el Teatro Eslava, de Madrid.

Argumento. A un merendero de la Bombilla llega Leonor, amante de un Marqués que, actualmente, coquetea con una artista conocida como La Brasileña.  A Leonor la acompaña Paco Vélez (su antiguo amante), lo cual despierta los comentarios de los parroquianos: los organilleros el Moro y el Perrero; Isidoro y Vicenta, chófer del marqués y su esposa, que están acompañados de Carola, su hija y Miguel, el novio.
Ante un escandalizado Paco, Leonor se hace notar bailando con el Moro. Aparece el Marqués y se produce una gran discusión entre unos y otros, empezando por el Marqués y Leonor, que, al final, se reconcilian.

Hay en el sainete una cierta crítica social  presentada de manera original: los personajes dejan de ser quienes realmente son para para convertirse todos en lo mismo (todos en uno); ese uno es, además,  un transgresor de las normas tradicionales.

La copa encantada.
Zarzuela en un acto, con el asunto de un cuento de Ariosto. Música: Vicente Lleó. Estreno: 16 de marzo de 1907, en el Teatro de la Zarzuela, de Madrid.

Ambientada en la península italiana del siglo XV, está protagonizada por Leonato, señor feudal, poseedor de una copa que tiene el poder de descubrir si la esposa de quien en ella bebe es infiel. Como por ella ha sabido que ha sido engañado, Leonato trata de educar a su hijo, Leonelo, alejado de las mujeres, inculcándole, con el auxilio de Maese Sempronio, un odio manifiesto a las damas. Celia, enamorada de Leonelo, se disfraza de paje y entra en el castillo. También llegan sus padres adoptivos, Bartolo y Dorotea, que creen que la muchacha ha sido asesinada y organizan un levantamiento de mujeres. Pero no es cierto; la propia Celia aparece y declara que se disfrazó para estar cerca de su enamorado. Leonato perdona a los jóvenes y arroja la copa al foso del castillo.

Interpretada por Lucrecia Arana, (que hizo el papel de Leonelo), Pilar Pérez (Celia), Valentín  González (Leonato) y José Moncayo (Maese Sempronio), entre otros, tuvo buena acogida y fue una de las obras que contribuyó a salvar económicamente la temporada de la Zarzuela.

Mefistófela.
Comedia-opereta en tres actos en prosa. Música: Prudencio Muñoz. Estreno: 29 de abril de 1918 en el teatro Reina Victoria, de Madrid.

Procedente del teatro hablado, desarrolla la acción de su primer acto en el infierno, y la de los otros dos en la tierra. No tuvo éxito, incluso para algunos fue un fracaso. Fue calificada de atrevida, larga y sin gracia y el exigente crítico Enrique Díez Canedo escribió que la música era “una tabarra”.

La fuerza bruta.
Zarzuela en 2 actos. Música: Federico Chaves. Estreno: 1919 en el Teatro de la Zarzuela, de Madrid.

Como Mefistófela tampoco tuvo reconocimiento. Es la adaptación lírica de la comedia en un acto del mismo título, del propio Benavente, que había sido estrenada en 1908. Se ambienta en el mundo circense, al que el dramaturgo era muy aficionado, y tiene referencias a la “Bella Geraldine”, una trapecista por la que Benavente sintió especial interés en 1890, año en que la artista visitó nuestro país.

La malquerida.
Una de las grandes obras dramáticas de Benavente, estrenada el 12 de diciembre de 1913, en el Teatro de la Princesa, de Madrid, por María Guerrero, María Fernanda Ladrón de Guevara, Irene López Heredia y Carmen Ruiz Moragas, en los papeles femeninos, y Fernando Díaz de Mendoza
Ernesto Vilches y Ricardo Juste, en los masculinos, fue  llevada a la escena lírica dos décadas después, convirtiéndose en ópera en  tres actos con música de Manuel Penella. En esta forma se dio a conocer el 12 de abril de 1934, en Barcelona.

Los cachorros.
Zarzuela en un prólogo y dos  actos (o comedia musical en dos actos). Texto de Benavente con José Ojeda y Rafael Duyos. Música: Jesús Romo. Estreno: 16 de marzo de 1945 en el Teatro Madrid, de Madrid.

Procedente del teatro hablado (1918), aborda la vida del circo, con sus luchas, choques de pasiones, ingenuidades, egoísmos y desintereses, sincero amor a la vida de artista, pese a miserias y privaciones, y un cariño común para las fieras, que no lo son más que muchos hombres. El hilo de la acción une a un domador, dos mujeres de quien sucesivamente ha estado enamorado y los hijos, “los cachorros”, que, al final, habrán de ofrecer ejemplo de unión entrañable y servirán de acicate a los padres para que las diferencias se borren.

Para el crítico Antonio Fernández-Cid la obra es densa y sin suficiente carga dramática: “falta vigor en los trazos, pasión en la frase, calor, humanidad… Todo es simpático, nada arrebata, nada produce escalofríos”.

Bibliografía:  Mª del Pilar Espín Templado. “Jacinto Benavente, autor de género chico” en La zarzuela de cerca (A. Amorós, ed.). Col. Austral, 1677. Espasa Calpe, Madrid, 1987, pp. 163 y ss.

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