jueves, 4 de mayo de 2017

Venga usté a pasar la tarde.



Versión libre de Enrique Viana de Enseñanza libre y La Gatita blanca.

Enseñanza libre. Apropósito cómico-lirico en un acto y cinco cuadros. Libreto de Guillermo Perrín y Miguel de Palacios. Música de Gerónimo Giménez. Estreno: 11de diciembre de 1901, en el Teatro Eslava, de Madrid. Acción en Madrid, en época del estreno. La Gatita blanca. Humorada lírica en un acto y tres cuadros. Libreto de José Jackson Veyán y Jacinto Capella. Música de Gerónimo Giménez y Amadeo Vives. Estreno: 23 de diciembre de 1905, en el Teatro Cómico, de Madrid.  Acción en Madrid, en época del estreno.





ENSEÑANZA LIBRE
Teatro de la Zarzuela
6 al 28 de Mayo (17 funciones) - A las 20 h. Domingos: 18 h.
Funciones con audiodescripción: 20 y 21 de mayo
Función con visita táctil: 21 de mayo (16.30 h).

Intérpretes:
Cristina Faus (Rosario). Luisa (Roko). Virtudes (Gurutze Beitia). José (María José Suárez). Don Servando (Ángel Ruiz). Periquín (José Luis Martínez). Manolo (Axier Sánchez).

LA GATITA BLANCA
Cristina (Cristina Faus). Roko (Roko). Gurutze (Gurutze Beitia). María (María José Suárez). Marido (Ángel Ruiz). Acomodador (José Luis Martínez).

Escenografía: Daniel Bianco. Iluminación: Albert Faura. Coreografía: Nuria Castejón. Vestuario: Pepe Corzo.
Orquesta de la Comunidad de Madrid.
Coro Titular del Teatro de la zarzuela (Ctor. Antonio Fauró).
Director de escena: Enrique Viana. Director musical: Manuel Coves.


Aunque se representa sin interrupción, esta nueva producción del Teatro de la Zarzuela, de Madrid, utiliza dos obras pertenecientes para unos al llamado género ínfimo, y para otros al sicalíptico, que el tenor y libretista Enrique Viana ha refundido en una nueva obra porque, según sus propias palabras, “tanto la trama como el texto había que cambiarlos de raíz” y para ello ha puesto Enseñanza libre al servicio de La Gatita blanca. A este espectáculo le ha dado el título de Enseñanza libre y La Gatita blanca o Venga usté a pasar la tarde,  y lo califica de “despropósito lírico en un acto”.


Argumento. Cruz y Baldomero son un matrimonio de profesores universitarios que viven en el número 4 de la calle de los Madrazo. Ella es filóloga y él un antropólogo nostálgico que estudia “el influjo de la zarzuela en las mentes pensantes”, quiere poner el broche de oro a su tesis montando en la Universidad una función de género chico sin presupuesto. Para ello recluta a su hija –y ella a su vez, a una amiga–, a su mujer, a su hermana y hasta al acomodador del teatro. Se va a representar La Gatita blanca y se necesita mucha gente: parte del público acude en su ayuda … y se “dibuja” lo que será esta pieza de Giménez.

La Gatita blanca es Luisa, una estudiante estrella de varietés que está enamorada de Manolo, un galán sin dinero que se ve obligado a casarse con Rrosario, rica heredera conquense. Doña Virtudes y don Servando, padres de Rosario, están felices con que la niña tome el barniz de la gran ciudad, pero Rosario ama a Periquín, su primo. Luisa se hace pasar por la profesora que instruirá a Rosario en las últimas corrientes de la capital y combina el matrimonio de Rosario con Periquín para tener vía libre en el corazón de Manolo.

Comentario. Enrique Viana, autor del espectáculo, confiesa haber respetado íntegramente los textos cantables originales y las música, destacando que “estas músicas no siempre se encuentran en libretos exhibibles hoy día sin dar lugar  cuando menos a la incomodidad (algunos se podrían tachar en machistas, sexistas … etc)”.

Viana, tenor madrileño y animador indiscutible de espectáculos de zarzuela, justifica así su trabajo:

 Enseñanza libre en el original discurre en un colegio de señoritas, cuya pedagogía va destinada únicamente a gustar a los hombres y el fin de sus alumnas es el casamiento o el fracaso y La Gatita blanca es la clásica comedia de engaño en la que la protagonista quiere casarse con su amado y no repara en medios para logar el “lazo indisoluble”. Ambas están salpicadas de chistes incomprensibles para el público de hoy y algunos pueden ofender particularmente al femenino”.
“Así esta propuesta que van a escuchar/ver esta tarde/noche decidí que mostrara las músicas intactas y los cantares también, pero humildemente creí que tanto la trama como el texto había que cambiarlo de raíz. Destiné Enseñanza libre al servicio de La Gatita blanca y reescribí la primera completamente  dejando de la segunda la trama y los personajes con algunas escenas del original que juzgué simpáticas e inofensivas. De resultas de estas consideraciones quedó esta pieza larga que respeta “cada nota” de Giménez y “cada letra” de sus cantables.”

Lo más espectacular de esta producción va a ser la puesta en escena. Daniel Bianco ha dado la vuelta al teatro, casi literalmente. La representación se produce en el patio de butacas, cuyos asientos han sido desmontados y sustituidos por un gran suelo de espejo. El público ocupará el propio escenario (en una gradas especialmente habilitadas) y los palcos que rodean la sala. Y aunque su capacidad ha quedado notablemente reducida (tan sólo unas 500 butacas). En este ambiente habrá un importante número de intérpretes, al que se suman una veintena de bailarines. La orquesta ocupa el fondo del patio de butacas, frente al foso, detalle que, según Manuel Coves no afecta al resultado acústico. J.P.M.

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