miércoles, 7 de noviembre de 2018

Ópera: La casa de Bernarda Alba.

Ópera en tres actos. Texto de Julio Ramos (basada en Federico García Lorca). Música de Miquel Ortega.  Estreno: 13 de diciembre de 2007, en el Teatro de la Ópera de Brasov (Rumanía). 

LA CASA DE BERNARDA ALBA
Nueva producción del Teatro de la Zarzuela.
Estreno mundial de la versión para orquesta de cámara.

Intérpretes:
Nancy Fabiola Herrera (Bernarda Alba, la madre, 60 años).
  Carmen Romeu (Adela, hija, 20 años). Carol García (Martirio, 24 años).
Marifé Nogales (Amelia, hija, 27 años). Belén Elvira (Magdalena, hija, 30 años).
Berna Perles (Angustias, hija, 30 años). Milagros Martín (Criada, 50 años).
Julieta Serrano (María Josefa, madre de Bernarda, 80 años).
Luis Cansino (Poncia, criada).

Equipo artístico y técnico.
Escenografía: Ezio Frigerio.
Iluminación: Vinicio Cheli.
Vestuario: Franca Squarciapino.
Dirección de escena: Bárbara Lluch.
Coro Titular del Teatro de la Zarzuela. Orquesta de la Comunidad de Madrid.
Asistente de dirección musical y piano: Rubén Fernández Aguirre
Dirección musical: Miquel Ortega:

8 funciones:
(10, 11, 13, 15, 17, 18, 20 y 22 , Noviembre 2018)
Función del día 18-11-2018 transmitida por Facebook-Live (20 h. hora española).



Cartel de la Zarzuela
Desde que fuera estrenada, el 8 de marzo de 1945, en el Teatro Avenida de Buenos Aires, aunque había sido escrita en 1936, La casa de Bernarda Alba, última obra teatral de Federico García Lorca, se convirtió en una de las grandes obras de la escena española de todos los tiempos. Ha sido representada en numerosas ocasiones, dentro y fuera de España. A partir de ella se han realizado ballets (mas de 25 versiones), películas, un poema sinfónico y al menos cinco óperas (firmadas por
el italiano Renzo Rosselini (1972?), la norteamericana Karen Griebling-Long (1986), el inglés Michael F. Robinson (1997-2004), el alemán Aribert Rieman (2000) y el el neozelandés Paul Sarcich (2007-2008). A ellas hay que unir la de Miquel Ortega, la primera en castellano, que fue estrenada en diciembre de 2007, en el Teatro de la Ópera de Brasov (Rumanía). Esta producción se pudo ver después  en los festivales internacionales de Santander y Perelada y llega ahora al Teatro de la Zarzuela reescrita para orquesta una orquesta de cámara de 14 músicos, con especial presencia del piano.


Obra cargada de simbolismos y retrato de una época y una sociedad, posee una poderosa fuerza expresiva y está interpretada por ocho mujeres y un hombre. Para este último protagonista se ha elegido un barítono (en la versión original lorquiana es una mujer, como el resto del reparto) para dar mayor presencia a la autoridad que el personaje (Poncia, la criada) tiene sobre Bernarda, la protagonista.

Miquel Ortega confiesa haber tenido la idea de escribir una ópera sobre este drama rural, por interés personal, en su juventud, sin proyecto alguno para ser representada. A finales de los 80 pidió a Bruno Bruch (seudónimo utilizado por Julio Ramos), que preparara el libreto y empezó a escribir, “a ratos perdidos”, si dedicación exclusiva, aunque tuvo la feliz idea de hacer un plan  general y componer los “leit-motiv” que aparecerán en la obra. Entre estos el propio autor destaca tres de Bernarda: el que la identifica, el de su poder en la casa, y el de la crueldad, que sonará siempre que la mujer la ejerza sobre sus hijas. Otro motivo identifica a Pepe el Romano, personaje que está constantemente en la obra pero que no existe físicamente como tal. Otros temas tienen que ver con Adela, Martirio y María Josefa.

La casa de Bernarda Alba, ofrece una música tonal y con cierta influencia o intención verista, ya que para Ortega es importante resaltar la naturaleza de la historia. La orquestación de la primera versión para una gran orquesta fue una condición impuesta por el teatro rumano, pero el músico barcelonés confiesa que desde el primer momento, pensó en una orquesta de cámara, a la manera de algunos modos de Britten, Bernstein o  Shostakovich.

Un detalle importante en esta producción es la escenografía y la dirección de escena. Ambas insisten en crear el ambiente de agobio, tensión, claustrofobia y opresión que se vive en la casa durante el obligado luto que Bernarda somete a sus hijas, Un luto que cercena la vida, la libertad e incluso los instintos de unas mujeres en un momento crucial de sus vidas.

Boeto de la escenografía (T. Zarzuela)

Argumento[1]. Acto I.  Bernarda ha quedado viuda de su segundo marido y recibe a las vecinas que se acercan a darle el pésame. Las hijas comentan la herencia que recibirán y  que beneficia a Angustias, por ser la primogénita, quien además, tiene la suerte de que Pepe el Romano la pretende. Bernarda impone a sus hijas ocho años de luto riguroso, lo que significa que las chicas no podrán salir de casa, ni hablar con nadie. Sólo Angustias, porque su matrimonio está cerca, gozará de alguna libertad. Adela, la hija menor, libera a la abuela María Josefa (encerrada porque se la va la cabeza) que se encara con Bernarda y le dice que quiere casarse para irse de la casa.

Acto II. Todas las hermanas cosen el ajuar de Angustias. Se comenta que Pepe el Romano se ve en la reja con Angustias y se marcha tarde, a la una y media de la noche, pero Poncia y Martirio aseguran que lo hace más tarde, La tensión entre las mujeres aumenta: Angustia acusa a Martirio de haberle robado una foto de Pepe; Martirio se excusa diciendo que ha sido una broma, pero Poncia sabe que entre las hijas hay rencores antiguos. Un suceso externo viene a romper la tensión: Una muchacha del pueblo, que ha tenido un hijo sin estar casada, es perseguida y apedreada por la gente; sólo Adela se apiada de ella.

Acto III. Bernarda pide a Angustias que hable con Martirio sobre el asunto de la fotografía y hagan las paces. Angustias confiesa que esa noche no vendrá su novio porque no está en el pueblo. Adela quiere pasar la noche viendo las estrellas pero Bernarda manda a todas a dormir. Las criadas comentan los sucesos de la casa hasta que Adela, que ha salido del cuarto porque tiene sed, las descubre.  Sale al patio y Martirio va tras ella. Al hablar son descubiertas por Bernarda que, llena de ira, busca una escopeta con idea de dar muerte a Pepe. Adela corre, se encierra en cuarto y se suicida. Su madre la ve y afirma que su hija ha muerto virgen, J.P.M.

Representación del Festival Internacional de Santander.


[1] A partir de la información de prensa del Teatro de la Zarzuela.

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